Claustro Poético

Boletín virtual de poesía, edición trimestral. Nº 48. Primavera-2017

Asociación Cultural Claustro Poético

 

  Director: Juan Carlos García-Ojeda Lombardo

  Coordinador: Juan Antonio López Cordero

D.L. J-309-2005

ISSN 1699-6151

CONSEJO DE REDACCIÓN

Poemas

Impenetrable distancia

Oscura sala

Placer

Quisiera

Escultura

Soneto XLI

Soneto XLII

Soneto XLIII

Catón, el Censor

La bestia de la aurora

Los ojos de Rimbaud

Ámbar, almizcle

Tu amor me acercó la muerte

A Manuel Urbano

Despojémonos de la mentira

Entre el arqueo y el balance

Entre la mística y lo misterioso

Éxtasis

La Cruz como verso que nos hermana

La espera y la esperanza

Una luz que llega al corazón


Colaboraciones

Dioses


Noticias

Certámenes de poesía abril-junio-2017


Colaboran en este número

 


Nos anteriores

 

Año Primav. Verano Otoño Invier.
2005 0 1 2 3
2006 4 5 6 7
2007 8 9 10 11
2008 12 13 14 15
2009 16 17 18 19
2010 20 21 22 23
2011 24 25 26 27
2012 28 29 30 31
2013 32 33 34 35
2014 36 37 38 39
2015 40 41 42 43
2016 44 45 46 47

 

 

A Manuel Urbano*


 

Te has ido

elegante y discreto,

lo mismo que estuviste.

 

La luz de tu frente,

mientras se iba solfeando

de canas areniscas,

entre las gargantas del olivar,

fue mi fanal  sempiterno.

 

Y ahora el lubricán

ha venido a cubrirte

con su encarnado ámbar.

 

Te has ido con los ojos abiertos de la tarde,

tejiendo tú nombre

a los bancos antiguos de la Alameda,

a los balcones tristes

 que gritan hierro,

callados y huérfanos

de aquella melancolía de tus níveas manos.

 

Escucho tu ausencia

y se me llena de vértigo el pecho,

de pensarte cerrando los ojos

y no verte.

sentir lo inevitable de la ausencia que maldigo.

Porque me dueles dentro,

como me duele,

morirme un poco cada día contigo,

o leerte, ya sin ti, sin tu voz esculpida,

sin el afán de un soneto,

sin mirarte caminar

con los pasitos de historia,

por las baldosas abatidas de Millán de Priego,

sin escucharte decirme

y decirnos y abrazarnos de poesía

y de pájaros al vernos

y de tus palabras de aliento y de ternura.

 

Manuel, mi fiel maestro,

ahora de ojos quietos

escritos en la delirante sacudida de lo eterno,

de mi corazón

y de este Jaén tan tuyo, tan nuestro.

 

                                     *Rocío Biedma.

 

Envíanos tus poemas